Observatorio para la Libertad Religiosa

Análisis de la Ley de Centros de Culto.

observatorioEn relación a la Ley de Centros de Culto o de Reunión con Fines Religiosos que ha sido aprobada el pasado día 15 de Julio, ofrecemos un análisis de la misma en base a los criterios de Libertad Religiosa consagrados en la CE (art.16) y con el objeto de añadir algún punto de luz al debate que se ha generado: 

Conceptos generales de la ley

El establecimiento de un centro de culto o de reunión con fines religiosos es posible, según esta ley, si se obtiene una licencia concedida por el Ayuntamiento. Aparte de esta, debe obtenerse, como hasta ahora, una licencia urbanística preceptiva, que ya de por sí sería suficiente para garantizar la seguridad de los asistentes a los actos religiosos. ¿Cuál es la finalidad de esta segunda licencia, si con la primera es suficiente?. El peligro de poner en manos de los alcaldes de cualquier color y con cualquier ideología el cierre o el arbitrio de abrir centros de culto de una gran parte de su población es patente. Más aun si tenemos en cuenta que la norma concreta a esta ley no ha sido aprobada, dejando muchas incógnitas abiertas que tratamos más adelante. 

Por otro lado, esta ley se refiere única y exclusivamente a los centros de reunión “con fines religiosos” exclusivamente. Por tanto, todos los centros de reunión con cualquier otro fin pero que por su naturaleza (política, deportiva, asistencial, cultural) pueden verse en la misma situación física que aquellos con fines religiosos están excluidos. Ignoramos porque los fines religiosos merecen una regulación y el resto no. Consideraríamos más prudente hacer una norma que englobara a todos por igual. 

Otro punto importante es que no se especifica, aunque ha sido motivo de discusión entre los partidos que han debatido la ley, si esta tiene carácter retroactivo o no, es decir, si las condiciones adecuadas de salubridad y de seguridad son aplicables a una ermita del s XII que, obviamente, no está en esas condiciones adecuadas. 

Del articulado de la ley aprobada: 

En general, se han encontrado artículos excesivamente abiertos, es decir, interpretables, que en función de la norma que está pendiente de aprobarse pueden llegar a limitar la capacidad de los creyentes a reunirse públicamente para profesar su fe. 

Estos son los puntos más importantes:

Artículo 4

Fijación de usos religiosos en los planes de ordenación urbanística municipal 

Los planes de ordenación urbanística municipal deben prever suelos con la calificación de sistema de equipamiento comunitario donde se admitan los usos de carácter religioso de nueva implantación y/o destinar terrenos específicamente a este uso. 

Es importante destacar en este punto si es solamente en esos espacios donde se podrán establecer los centros de culto o no. Se corre el peligro de crear “guetos” o, en función de la ordenación urbanística concreta, condenar a la práctica del hecho religioso al extrarradio de las poblaciones, por poner un ejemplo. 

Artículo 9

Condiciones materiales o técnicas de obligado cumplimento para los lugares de culto o de reunión con fines religiosos 

  1. 1.    Los centros de culto o de reunión con fines religiosos, de concurrencia pública, deben tener las condiciones técnicas y materiales necesarias para garantizar la seguridad de las personas usuarias y la higiene de las instalaciones, evitar molestias a terceras personas y efectos negativos al entorno. En todo caso, estas condiciones deben ser adecuadas y proporcionales con el fin de no impedir ni dificultar la actividad que se realiza en los citados centros de culto o de reunión. 

Efectos negativos al entorno es algo muy difuso, hay que esperar a la norma para ver en que se traducen estos efectos, en cualquier caso, siempre será un elemento limitador, y no al revés. 

  1. 2.    El Gobierno de la Generalitat desplegará reglamentariamente las condiciones técnicas que deben cumplir los lugares de culto o de reunión con fines religiosos de concurrencia pública.

En este caso, puede existir la posibilidad, en función de la norma en cuestión, de que se elimine la justa separación Iglesia Estado, asistiendo una injerencia por parte de este último. Por ejemplo: la distribución de las sinagogas en la que se establece un ámbito para los hombres y un ámbito para las mujeres en la planta superior, o, por ejemplo, las aglomeraciones de devotos musulmanes con sus instrumentos de oración en una mezquita, pueden ser considerados contrarios a la norma escrita y con ello limitar su derecho a la oración en el centro. 

Artículo 10

Licencia municipal de actividades de uso de centros de culto o de reunión con fines religiosos 

  1. 1.    Para iniciar las actividades de un nuevo lugar de culto o de reunión, de concurrencia pública, debe obtenerse previamente una licencia municipal de actividades de uso de centros de culto o de reunión. 

Adicional a la licencia de urbanismo. Es redundante, quizá no sea necesaria una segunda licencia que cubre las necesidades de la primera. 

Artículo 11

Estudio de impacto acústico

Los centros de culto o de reunión deben cumplir con las disposiciones de la legislación de protección contra la contaminación acústica.

Reglamentariamente se regulan las limitaciones acústicas de los centros de culto o de reunión. 

No podemos evitar pensar en si la norma va a permitir prohibir el tañido de las campanas o la llamada a la oración de los musulmanes. 

Artículo 12

Medidas sin carácter sancionador 

  1. 1.    Con la exclusiva finalidad de preservar la seguridad y la salubridad pública y en casos de peligro inminente, el alcalde o la alcaldesa debe ordenar, mediante resolución y con la audiencia previa del interesado, el cierre o el desalojo de los locales de concurrencia pública que no disponen de licencia municipal de actividades de uso de centros de culto o de reunión o que la incumplan, o que infringiesen las normas sobre el local o las instalaciones exigidas para garantizar la seguridad y la salubridad del local,  hasta que se rectifiquen los defectos observados o se cumplan los requisitos legales o reglamentarios exigidos. 

Es decir, es potestad del alcalde o la alcaldesa interrumpir, en un caso extremo, los oficios religiosos correspondientes y desalojar a los fieles del centro de culto basándose en esos motivos de seguridad y salubridad, y mantener el centro cerrado hasta nueva orden.

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16 julio 2009 - Posted by | Informe

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